En lo oscuro
I
  
Este desierto de sonidos me enaltece como a una nube
La tormenta.                                                        Ahí
La mantiene hasta hacerla derramar
                                             sobre la tierra
                                                               yerma.

¿Dónde estará
                  el vago horizonte que persigue
                                                          desdibujándose en su camino?

Quizás se acrecienten los cantos
y las luciérnagas se ensillen
cada noche
                 en sus globos de luz. Quizás
la belleza nos participe a su íntima fiesta
sin máscaras
sin atávicas monstruosidades que arrastrar
quizás entonces
   entenderemos esta falta de alegría.
  
  
II
  
Los grillos me asurran su incansable ritmo
horizonte de un canto que ondula tenso
la noche me suplica este silencio acuoso
para hondar en mi propia noche
y fundir en un imperio oscuro
el agudo oído que involuntario escucha
el verde emanar de un brote.
  
  
I
  
La fuerza de un verso
buscando altura
como el caballo 
“de ébano y marfil”.

Buscar mis versos
buscar mis besos
leer otra vez los de Catulo.

Los labios sobre la corteza.

Los labios
sobre la corteza de papel
la piel
buscando alimento
(de la serie “Los poemas de los besos”)