A Chiquito Gómez in memoriamTiembla, tiembla, traspone escotillas, la tierra, la sombra, la siembra, la diafanidad. Transmigra el traslúcido semblante, acicala el menosprecio, el desaliento del necrológico destierro. Enciende la llama que restringe lo limitáneo. Porque el impetuoso espíritu recrudece inusitado y saciado El impostor abruma, extemporáneo, fuera de sí . llevándose las voces que supieron callar a tiempo lejos y cerca del mar infinito.