dos panes
en la cima de los parques vacíos
te encontraba jugando con nada
gozosamente abstraída
sobre las hormigas que cargaban
pedacitos de tu pan
merienda de gatos demacrados
y yo
con pánico a la exposición absurda
me sentaba a tu lado
a ver como las hormigas se llevaban tu pan
y para provocarte una sonrisa
les entregaba el mío