soy mi sombra el exacto contorno de lo que fui la mordedura de los perros de la noche en el pleno día la muerte recostada a mis pies el aliento gris del fuego que existió cenizas soy mi sombra el escuálido esqueleto que sostengo dentro de mi carne lejana aquella que bailó en los carnavales de los cuerpos de la hermosura aquella que pulió la brisa perfumada en la cercanía de otro cuerpo aquella que fue luz en la sangre malherida del jazmín soy mi sombra repto detrás de mí muero en el cenit de las doce en punto de la memoria para crecer hasta la sombra madre que cruje en la noche seca del espanto soy mi sombra y mi silencio la palabra que digo mientras callo desde el mudo escondite del dolor soy mi sombra un cactus ciego extendido como una manta de espinas mi pena hecha de panes negros el revés de la luz un baldío a punto de parir la soledad que cargo soy mi sombra y mi abandono un puñado de muertes que alimento con sueños de otros inviernos la copa de vino que vuelve de la mano de mi padre ese viejo recuerdo que ruge como un león abatido en su reino infinito una mano que saluda en su eterno adiós de andén en ruinas soy mi sombra jugo de nubes al borde de la tormenta que pasó una jauría de recuerdos hambrientos que el olvido mordisquea una desesperada luz final al costado del camino soy mi sombra la misma que muele palacios como si nada la misma que tritura flores la misma que sacude árboles esperando que caiga un gorrión en llamas la misma que copula conmigo cada vez que respiro la misma que amo y que detesto soy mi sombra el espacio que quedó detrás de los trapecios el salto al vacío soy el vacío soy mi sombra me parí en dolor supuro por los cuatro costados no recuerdo mi nombre creo que alguna vez conté escarabajos en el patio del fondo de una casa que me llamaba tiernamente en la hora de los almuerzos idos soy mi sombra ya no puedo mirarme en los espejos traídos de japón es imposible que nade en los mares lejanos de las lunas digo palabras y digo noches en ruinas milenarias ningún aroma danza alrededor de mis manos de tactos olvidados soy mi sombra respiro entreluz lo que queda soy mi sombra cuento hasta tres lucho gris tiemblo todavía sueño soy mi sombra ese oscuro carruaje que me lleva al fondo de mi nombre que ya nadie nombra