1 CorintiosAhora veo como en un espejo oscuro, pero pronto conoceré: apoyaré los huesos en la tierra, me arroparé en el polvo, será mi castidad una fortaleza custodiada por gusanos y así cuando las rémoras de liquen vengan al fin sobre mis ojos viajaré como la gran ballena acompañada por las profundidades que te velan.