1 Corintios
Ahora veo
como en un espejo oscuro,
pero pronto conoceré:
apoyaré los huesos en la tierra,
me arroparé en el polvo,
será mi castidad una fortaleza
custodiada por gusanos
y así
cuando las rémoras de liquen
vengan al fin sobre mis ojos
viajaré 
como la gran ballena acompañada
por las profundidades que te velan.