IIDA DAKOTSU
(1885-1962)

Dos de sus hijos mueren en la Segunda guerra mundial.

Corté orquídeas en primavera
y las lancé
a las nubes.
 
Dulzor de primavera.
Al final de las cosas
el color del cielo.
 
¡Desaparecer
al fondo de esos barrancos
donde las nubes amontonan!
 
Una noche al claro de luna.
Aparece la enorme silueta del Monte Fuji.
¡Qué frío!
 
Un cadáver
y el viento de otoño juguetea
en los orificios de la nariz.
 
El cazador
tiende la oreja
y escucha los murmullos del deshielo.
 
Por una mortal enfermedad
Tiene bellas uñas
Bajo el carbón en la esquina de la pieza
 
Hojas de la Fiesta de los muertos.
Tallando la vida
a lo largo del acantilado. (*)

(*) Según el antiguo calendario lunar, a mediados de agosto, es otoño. Esta celebración a las almas de los muertos en medio también, pero de violenta tempestades.