OSHIMA RYOTA
(1718-1787)
Sin palabras la anfitriona El invitado y el crisantemo blanco (*)(*) Este gran haiku, simple y limpio, no mantiene ninguna fuerza a la traducción. El silencio de dos más el de la belleza. ¿La belleza no tiene más que decir o sobrepasa la palabra?...un silencio a tres. Es en la contemplación de la flor, que nos llega el “satori ” o la esencia del haiku, la iluminación.
En los escollos del agua la brisa azul desparrama la luna.(*)(*) Recordemos que con el color azul, el poeta japonés, apunta a la belleza de la naturaleza. Ver entre muchos: “La brisa azul de Oriente” de Aoki Getto (1879-1949) y “El viento azul” de Ryokan (1758-1831)
Mi sombra se pega a la muralla. Esta noche de otoño un grillo hace ruido Perseguida La luciérnaga se esconde en los rayos de la luna Una jaula de luciérnagas para el niño enfermo. ¡Qué soledad! ¿Quién desvela allá con la lámpara encendida? Lluvia fría de medianoche La luna de esta noche Imposible Que sea única Entré furioso y ofendido; el sauce en el jardín.