TANEDA SANTOKA
(1882-1940)
Al pie de la montaña bajo un sol generoso. Una hilera de tumbas La luna Cae lentamente Una hoja de caqui Tan lejos el país natal. Los árboles florecen. Sobre mi sombrero de junco Toc Era una camelia Profundo Aún más profundo En las montañas azules A cántaro la lluvia de otoño. Cocino algunos granos de arroz durante largo tiempo. A cántaro la lluvia de otoño Y no muero Todavía A cántaro la lluvia de otoño. El camino de nuevo y siempre. Otoño La desgracia y nada más Continúo el viaje De gotas de lluvia El ruido También envejece Un graznido de cuervo. También estoy solo. Sobre una piedra La libélula Sueña en pleno día Sobre mi solitario escritorio La libélula Concede posarse Se cubren de otoño las hierbas silvestres. Me siento en su belleza A la mitad de la vida A la mitad de la muerte La nieve sin cesar Mi país natal Empapado por la lluvia Recorro descalzo Muy pronto la muerte. Sobre flores silvestres cae la lluvia (*)(*) Poema escrito poco antes de morir.
El arroz es delicioso Y el cielo azul Muy azul El barro que fluye se aclara (*)(*) Como el barro que lleva el río... Todo puede ser lavado de impurezas.