YAMAGUSHI SEISHI

Marea de primavera.
En todo mi cuerpo
la sirena del barco.
 
El hilo del volantín
se pierde en el cielo
y en el dedo se ve.
 
El punto final
Del caracol
Al centro de la concha
 
La luz de la luna
Congelada en el aire
Queda
 
Ninguna huella en la corriente
donde nadé
con aquella mujer.
 
El espiral de la concha
Poco a poco avanza
El caracol
 
La flor se marchita
hasta en los ojos
de la manta religiosa.
 
En la hierba del verano
las ruedas de la locomotora
se inmovilizan.