El cadáver de un gato

Como una esponja, el paisaje
es hinchado suavemente por la humedad.
No se ven señales de hombres o de bestias,
y nos alejamos de las cosas de la realidad.
Una rueda hidráulica llora.
Desde la borrosa sombra de un sauce
veo la forma de una mujer esperando
envuelta en su delgado chal, arrastrando
su encantador, etéreo ropaje,
vaga calmosamente, como un espíritu.
¡Ah, Ura, mujer solitaria!
"Siempre llegas tarde, ¿no es así?"
Nosotros no tenemos pasado ni futuro,
y nos alejamos de las cosas de la realidad.
¡Ura!
¡Aquí, en este pasaje sobrenatural,
entierra el cuerpo del gato ahogado!