Primitivo americano
Miradlo con su chistera, sus botas hasta las rodillas, y su elegante cuello; sólo mi papá pudo lucir así, y quiero a mi papá como él amó su dólar. La cancel golpea, y el ruido es muy extraño, helo allí, bajo una lluvia de oro; sus bolsillos están llenos de billetes doblados, sus labios son azules, y sus manos sienten frío. En el salón, cuelga de su corbata negra, las damas se desvanecen, y los niños gritan: sólo mi papá pudo lucir así, y quiero a mi papá como él amó su dólar.