TANKAS
       I
Alto en la cumbre 
todo el jardín es luna, 
luna de oro. 
Más precioso es el roce
de tu boca en la sombra.
       II
La voz del ave 
que la penumbra esconde
ha enmudecido. 
Andas por tu jardín.
Algo, lo sé, te falta. 
       III
La ajena copa, 
la espada que fue espada
en otra mano, 
la luna de la calle,
dime, ¿acaso no bastan?.
       IV
Bajo la luna 
el tigre de oro y sombra
mira sus garras. 
No sabe que en el alba
han destrozado un hombre. 
       V
Triste la lluvia 
que sobre el mármol cae,
triste ser tierra. 
Triste no ser los días 
del hombre, el sueño, el alba.
       VI
No haber caído, 
como otros de mi sangre,
en la batalla. 
Ser en la vana noche
el que cuenta las sílabas.