LOS CHICOS DE LA CALLEOh, niños asesinos, oh salvajes antorchas. CortázarRagazzi di vita los llamó Pasolini con su piedad adversa desollada. Y nos los deja así sin otra identidad que la mugre y la llaga. Debajo del abrigo de su costra de escaras cristos breves los chicos de la calle no saben todavía que su sombra atrapada crece para la historia de la infamia.* El dolor nunca es niño. Y en ellos ni siquiera es dolor. Es una humillación de la esperanza.* Borges