NOTICIAEn esta sustancia gelatinosa se aloja el ADN de una asesina. Abismos invadidos. Los suburbios del alma ofician de prisión. Sólo habrá justicia cuando dicten sentencia la sombra de una rosa la soledad de un niño la conciencia del sol. O cuando en un mea culpa lacerado dejemos de ser dios.