ARIA DA CAPO

(del Aria de Scwartz,
del Carnaval del Kilroy)

Aunque campana sin badajo muda
y  echada a vuelo en vano la silente
de magno bronce cóncava cadencia
yo doblaré mis ascuas
dondequier
defenestrado seas excluido
negado y humillado doquier vayas
me hallarás repicando por ti eco
que no te desampara te guarece.

Aunque campana herida suene a sed

como un cántaro seco y arrumbado
yo doblaré por ti donde maduras fruto
donde rama quebrada pero verde
sostienes tu sazón 
aun doblegado:

“Hasta,
que tengas la mirada serena.
Hasta que nunca más seas avergonzado.”

1983