COMO RUTH

Como Ruth espigando
-sierva de los siervos- detrás
del último, cuando
el Amo de los amos la miraba segar
y era en la era la primera
a sus ojos. Porque
se olvidará con el tiempo
nuestro nombre
y nadie se acordará
de nuestras obras. Como ella
querría ser, de sol a sol:
grano de cebada en la mano
de la que cree
que como rastro de nubes pasará
nuestra vida. Y recoge
por eso las espigas, guarda
parte de su comida
para otro y sumisa agradece
porque
como oro en el crisol
purga el dolor y como
un holocausto
ella lo acepta. Como
la que vio y comprendió, supo
lo que abarcaba. Aunque grano
en la palma de la Letra Sagrada
aunque paja en la paja. Ave
que no escribe en el cielo
el misterio del vuelo. Y se eleva
más ligera que el humo
por encima de lo que se ahoga
bajo las olas de la indolencia
mientras ella, pequeña, se vuelve
dueña y regente de su corazón.
Hospital Español, 1995
(junto a la cama de mi madre)