LA NOCHE
I
En esta holgura de no tener más -nadie nada- que la bondad de amar y el abandono casi feliz del cuerpo igual que el plomo mezclado con arsénico en la bala. Velo por lo que velo en tanto siento cuánto abriga el arilo, el tegumento de la noche a esta edad. Y mi belleza. Una arruga en la seda. En la cabeza la cana endiademando pensamientos lúcidos de la holgura. Y nadie, nada más que este amor en mí. Sentir que siento.II
Mas, la muerte debe ser una suerte de cuna, de cama de lama, de mina que hace estallar el campo angustioso de la noche Y a otra cosa falenita de lámpara.