LETRA MUERTA
a Eduardo DAnna
Pasa como por el asa de la vasija o por el ojo cegado de la aguja. Pasa lo que puede pasar, lo inesperado que a las calendas griegas apela y pasa por la puerta en el quicio asegurada con dos vueltas de llave. Coima. Moneda. Sin abrir no hay adentro no hay afuera. Sólo fragosidad, breñas, detritus. La equidad es simulacro, movimiento tangente de la letra en su evasiva manera de probar que sigue viva. (desde Horacio que tarda el escarmiento). Que tarda y siempre llega demorado. Mehr Licht pedía Goethe, luz, simplemente, para un morir preclaro en su derecho. Pero la luz también agonizaba reclamando más sombra y le fue dada con su báculo: el hombre. El inocente que tanteando breñales trecho a trecho adquirió las virtudes del cayado.