VIOLA DE AMOR

a Claudia Rosa y Enrique Butti

El trémolo del cristal. Otra vez
en la noche lo escucho temblar. Y sé
que bastaría buscar en la vitrina
para que su respuesta de amor acabara
siendo sólo un fenómeno acústico.
Para mí que te busco, todavía,
en la caja donde resuena muriente
y me corto los dedos con la triza. Para mí,
que conozco el sonido de la mutua
atracción de dos cuerpos
capaces de vibrar al unísono. Breve
será. “Afuera llueve”. Y una copa
             se ha quebrado.