Amanecer en mi manoMi mano derecha, producto inmediato de mi conciencia a tientas ensaya su libertad al borde de la ventana que una vez más se abre hacia la calle. Cuando allá abajo el poema cotidiano del mundo empieza a escribirse lentamente despierta mi mano derecha: mi vanguardia, mi riesgo, desplazándose en la primera luz con un fluido porvenir extraordinario.