Escena con Chaplin
Al final de un helado y negro callejón de nuestro tiempo,
suburbio de aflicción,
un despertar policial luego del sueño con serafines.
Así, entre muros sin solución y crueles tabernas
una y otra vez el paraíso fracasa. Ninguna certeza
se desprende del sueño, sino alas despedazadas,
flores de papel sobre una sucia desolación.
¿Hay alguna clase de fe en desventuras como estas?
¿O es que el error está en todas partes? En la escena
lloverá sin término; algo cegado y mecánico
seguirá ordenando el movimiento: vidas y objetos
entrevistos como desatino absoluto.
Mientras el comediante se desvanece
en la sinrazón de unos zapatos que huyen
de un extremo al otro de la humillación.