EVA
Ausencia eterna, hiere mi voz,
dame la palabra de la sangre,
el canto del arpa, la belleza del trueno.
Que en cada oración encuentre mi reino.
Bendita sea tú desnudez enceguecedora,
tus frutos luminosos,
tu oro extremo.
Soy polvo, sangre, hiel
y nada en tu oculto lecho.
Ausencia eterna, otórgame la luz,
confiéreme el silencio.