MAMÁ A medianoche, fue a medianoche: corrí buscando tus manos y hallé silencio; miré tu rostro y no te vi. Besé tu frente aún tibia mientras ascendías y yo caía. Después no recuerdo nada, después no estoy, después de después aún es medianoche.
MAMÁ
A medianoche, fue a medianoche: corrí buscando tus manos y hallé silencio; miré tu rostro y no te vi. Besé tu frente aún tibia mientras ascendías y yo caía. Después no recuerdo nada, después no estoy, después de después aún es medianoche.