MIGUEL ANGEL ESCULPE “EL DAVID”
Estas manos que te esculpen

presumiblemente mías
 
entretejen resplandores y reflejos

que nos son comunes.

Aquí,
 
en mi taller

estás en plena juventud.

Los músculos fuertes y tensos,

la mirada segura del blanco de su destino.

En tus manos rigurosas

la honda y su piedra, con la que derribarás

a tu mortal enemigo, Goliat,

quien desde su altura, ni siquiera te sueña.

Mas tú, valiente David

sabes que una ausencia magistral te protege.

Al igual que yo

sientes al campo de batalla como el lugar

donde se consumará tu obra.

Pero cuando venzas, David, y ocupes tu trono

recuerda

que en el poder no reside la belleza.