MURO DE LOS LAMENTOS
Un muro de silencio
cubre las puertas doradas.
Allí, donde reinaba el fervor de la palabra
y la esperanza de la anunciación
sólo cal de la memoria
y sal del desencuentro.
Digo tus oraciones sin esperar respuesta,
el puente enjoyado se hizo trizas
y de nuestro amor queda el recuerdo
de un candelabro que arde por siempre en la noche.
“Este fue tu templo” me dicen
pero mis ojos no ven más que piedras,
fieles testigos de un pacto que fracasó en la sangre.
¿Y bajo este cielo amenazador podrán germinar
las preguntas que te construyan de nuevo?.
No hay eco en el espanto
mas presiento en tu alfabeto
hollado por la luna
una plegaria que horada el tiempo,
un ruiseñor cantando desde tus libros sagrados.