LA CONDICIÓN HUMANA
a Rubén Sevlever
Hender 
la transparente hondura 
de la serenidad. 
De vez en cuando. 
Pulir el tacto 
		            	  en el contacto 
con la persona amada. 
Dar paso con resignación 
	                          			 		    a la resignación. 
Y así sobrellevar 
la trágica belleza 
de la condición humana.