RECORDANDO A TERESAa Teresa M. de BassúsElla era en mí y yo en mí y en ella mitad de una simbiosis entre impaciente y necesaria. Ella me arrojó de sí pero volví a ocuparla porque partidas éramos sólo un soplo. Apenas una argucia. Nada. Por eso la tarde en que el tordo negro-azul aquél se fue nos fuimos ambas.