CUANTO PUEDAS
Y si no puedes hacer tu vida como la quieres, 
en esto esfuérzate al menos 
cuanto puedas: no la envilezcas 
en el contacto excesivo con la gente, 
en demasiados trajines y conversaciones. 

No la envilezcas llevándola, 
trayéndola a menudo y exponiéndola 
a la torpeza cotidiana 
de las compañías y las relaciones, 
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.