EN UN LIBRO VIEJO
En un libro viejo -de unos cien años- 
olvidada entre sus hojas, 
encontré una acuarela sin firma. 
Debe haber sido obra de un artista muy bueno. 
Llevaba como título "Presentación del amor". 

Pero más bien correspondía "- del amor de los sensuales en extremo". 

Porque era manifiesto al contemplar la obra 
(fácilmente percibíase la idea del artista) 
que a los que aman en cierto modo regularmente, 
que permanecen dentro de lo que de todas maneras se permite, 
no estaba destinado el adolescente 
de la pintura -en unos ojos pardos, oscuros, 
con la hermosura peregrina de su rostro, 
la belleza de la atracción anómala; 
con sus labios ideales que llevan 
el placer a un cuerpo amado; 
con sus miembros ideales creados para lechos 
que la moral corriente llama vergonzosos.