Casida Resplandece la tarde, mi señora. Nos indaga el desvelo. Descifro tu nombre al cabo de los años. La fiebre es la misma que recorre tu lecho. Y la misma pasión la que convoca.
Casida
Resplandece la tarde, mi señora. Nos indaga el desvelo. Descifro tu nombre al cabo de los años. La fiebre es la misma que recorre tu lecho. Y la misma pasión la que convoca.