Coirós Anochece el verano sobre el bosque. El verde, tan leve, va llamando al ocaso. Hay pasos extranjeros en el sendero de las voces sagradas. Conmueve al que contempla en Chelo la bóveda celeste.
Coirós
Anochece el verano sobre el bosque. El verde, tan leve, va llamando al ocaso. Hay pasos extranjeros en el sendero de las voces sagradas. Conmueve al que contempla en Chelo la bóveda celeste.