PazoAvanzo en la luz del verano. Entreví el tiempo en gárgolas, en una barca de piedra, anclada. Y en secuoyas y en fuentes y en huertos. El céfiro inquieta la memoria en la avenida de castaños viejos, en el devagar impaciente entre jardines y bestias heráldicas. Todo es ocio señorial, barroco. Crece el milagro en el pazo de Oca. Esplendente, sereno.