El idiota

a Sergio Rigazio, el zen
y a Paula/Roger/Juampi
pequeños budas de la fábrica

Ese tipo que hace años
está sentado en la terminal de colectivos 
es el idiota del pueblo.

Me gusta visitarlo
y hablar de cosas que le atrapan:
el tiempo
su jardín

sus poemas
las dificultades que encierran el dominó
y los beneficios de comer espárragos
para la mente.

Hemos cultivado una especie
de amistad, que nos permite hablar
de nuestras cosas más secretas.

Hace unos días
le pregunté que hace aquí
en este lugar donde sólo se ve gente
partir en colectivos

—Quiero asegurarme, me dijo
que no quede nadie
quiero pegar poemas
en la fábrica 

y leerlos
leerlos
todo el tiempo que dure
la luz de un fósforo.