Solo el cambio perdura
Heráclito

El pianista del Black Cat

a mi amiga María Teresa Andruetto

En aquellos años, en que trabajé en el cabaret Black Cat
conocí a Vlad
el pianista.
Tocaba blues como pocos.

Me llamaba la atención
que tocara allí
entonces decidí charlar con él
directamente.

Dijo, que prefería estos lugares
a los teatros
y las putas del puerto, a las mujeres
de la ciudad

y luego siguió, contándome
sin parar
su declaración de principios.
Rabiosamente.

De eso hace 26 años
yo estudiaba música
y soñaba con tocar 
en el Royal Center de Londres

con los grandes 
con los mejores
y codearme con ese mundo
que imaginaba todo el tiempo.

Ahora, nuevamente me gano la vida en el Black Cat
y me preguntan
porqué elegí tocar acá
les digo que no sé
tal vez todo me recuerde a mi amigo Vlad.

¿O será que prefiero estas chicas
y no las burguesitas de la ciudad ?