Diciembre 1990 Mis amigos beben un largo vino, con los sentidos se roban los contornos de la fiesta. Amanece y hay un tiempo quieto donde navega el olvido. Llega el crepúsculo, desoyen ellos el llamado al ángelus. A Francisco Squeo Acuña
Diciembre 1990
Mis amigos beben un largo vino, con los sentidos se roban los contornos de la fiesta. Amanece y hay un tiempo quieto donde navega el olvido. Llega el crepúsculo, desoyen ellos el llamado al ángelus.
A Francisco Squeo Acuña