PoemaHay una enfermiza pasión en aquellas palabras que quise aplastar como un pedazo de nieve derretido en las manos, u olvidar como a ese tufillo húmedo, pesado y triste que aparece en la música de cuarta y prolonga la miseria con estilo descarado. Son las viejas palabras inventadas por quién sabe quién y quién sabe dónde hace mucho tiempo. Los bandos anuncian heroicos que este mismo jueves de madrugada las muy malditas sentenciaron mi muerte a viva voz.A Juan Carlos Martini Real