Poema
Hay una enfermiza pasión 
en aquellas palabras que quise aplastar 
como un pedazo de nieve derretido 
en las manos, 
u olvidar como a ese tufillo húmedo, pesado y triste 
que aparece en la música de cuarta 
y prolonga la miseria con estilo descarado.
Son las viejas palabras 
inventadas por quién sabe quién 
y quién sabe dónde 
hace mucho tiempo.
Los bandos anuncian heroicos 
que este mismo jueves de madrugada 
las muy malditas sentenciaron mi muerte
a viva voz.
A Juan Carlos Martini Real