Tiempos posmodernos
No hay esencia, 
no hay razón, 
no hay ni una loca esperanza  
perdida en la hondonada.

Oh, viejo Zeus, aliméntame 
por los días de los días.
Ofréceme esa intensidad suprema 
de los moribundos ilusionados 
y ampárame 
de tiempos tan duros.