Poema
Oscuro es el tiempo y leves 
las sonrisas de los días. 
El día asume su palidez 
de infante: su regocijo se 
expresa en las noches 
del amor y la venganza. 
Es la hora de los muertos, 
ahí donde surgen los pálidos 
rostros de niños consumidos 
por el viento. 
Largo es el camino y oscuras 
las sonrisas de los días. 
(Las tumbas conservan sus 
viejos temores, los hombres 
sus viejos escritos 
y los niños nacen 
con nuevos 
rencores en los labios). 
Y allí donde el día se ofrece 
(oscuro regocijo de hierbas caídas) 
abro mis ojos a la luz del amor 
y de tus labios.