PrimaveraEs la hora de la sangre y del clamor. ahí donde vibraban los viejos clarines, allí donde sonaban los viejos sonetos, vibran y suenan los días oscuros del tiempo y del amor. Los muertos esperan felices los truenos pacientes, y los ríos congelados aguardan la llegada del verano. Verano, viejo sólido, nada podrás contra la ardiente tiranía de la primavera.