Verano
Redoblados soplos del amor 
sacuden el corazón y los ojos. 
(Es la luz de la vida y 
de los días. Es el castigo de la 
muerte y de las noches). 
Recojo y siembro las semillas 
del amor; 
camino entre noches 
oscurecidas por 
el vino, 
pregunto a la tierra 
y a los montes, 
arranco montañas 
de odios y tumultos: 
¿Qué son las tardes 
al lado de la paz, 
qué son los montes 
al lado de los sueños, 
qué son los ríos 
a lado de las lágrimas, 
qué son una sonrisa, 
un llanto, 
un estremecimiento, 
un 
rostro, 
una 
mano 
si día a día 
mueren 
las hierbas 
en los campos, 
si día a día 
caen en sus 
noches 
los árboles 
del amor y 
del silencio?