COMAGENE LA DESAPARECIDA
Mientras dormía cambié de lado y sonaron De repente me pareció, disonantes Trompetas de otros tiempos como suenan a veces En las películas cuando pasan jinetes Galopando unos con lanzas Y otros enarbolando estandartes triangulares Entre la suciedad Del verano el calor sofocante y el estiércol Ángeles antes de Cristo colocaban pájaros galerías y palmeras Sobre la arena; sabiendo que todo esto es un sueño Que un día lo veré extenuado y en extrema desesperación Pero no es siempre en sueños que todos buscamos De una a otra generación aquel ámbar Que hacía afables las relaciones entre los hombres La desconocida materia gris que sabía Formular leyes transparentes; para que uno pueda, Desprotegido, contemplar los valles interiores Del otro, ya cubiertos de nubes o expuestos al sol Sí, nadie sabe. Todo es conjetura e indulgencia Pero mucho tiempo después de que la gente cohabitara Permanecemos aún en cautiverio. Oblicuos pasan los rayos Entre las pestañas y hacen surgir la lágrima salobre Sobre el iris. Desde allí la luz de los Magos Y la marcha hacia allí donde la Adoración puede adquirir Otro sentido Que otros busquen reliquias y ensayen Paladas en la tierra de la Historia. La realidad continúa Beneficiándose. Pero lo anterior, la visión, sólo eso Tiene significado; pues el tiempo no puede apresarse sobre él Ah mujeres resbaladizas y plateadas como el pez si Os aman. y vosotros efebos de rizos dorados que Regocijáis al otro con justa razón. Habitaciones sombrías Donde antes había bosques vírgenes Piedras y otros materiales El alma se convierte, como otro Eupalinos, en un Pequeño imperio que se afirma más allá del dolor Pequeño como la antigua Comagene. Desaparecido como ella E inaccesible Avanzan los Solitarios y junto a ellos, detrás de ellos Se lanzan desde hace siglos a lo No Factible naciones razas Con un reflejo metálico que el sol amplía En la frente atormentada. Corren sin cesar Corren y penetran directamente en la muerte Los indefensos Sabiendo que desaparecerán pero que en algún lugar Entonces se oyeron jinetes. Después trompetas Todas al unísono en una gran profundidad sonaron aron ron on on.