LO ULTERIOR DE LOS SÁBADOS

Shshsh...nada ya, nada blanco o terso nada ya 
Embriagador, melodioso, nada; ninguna nube iluminada 
          por detrás
Ni siquiera compañía humana
Algo fúnebre, desfalleciente, luego que el día de la Pasión 
Comenzó a inclinarse hacia el costado y a hundirse 
     lentamente
 
Qué alma parte y huele
El aire tan intensamente que no resisto más
 
Shshsh...nadie sabe en medio de la oscuridad, salvo
Allá arriba entre los guijarros, escucha, ruidos de otros 
     mundos como de pescadores o
De cuerpos que penetran uno en el otro mientras tiembla 
     todo alma
El cielo
          y una estrella encuentra inesperadamente valor para 
          tocar tu frente
 
Parto lleno de errores de besos que permanecieron sobre mí 
y qué hermosos los cipreses en lo alto
 
Qué hermoso también que comiencen a adquirir de 
     nuevo otro fundamento
Los acontecimientos celestes. Los jacintos de los astros, 
     las tristezas, los perfumes
y otras viejas sensaciones que perdiste más allá de la 
     materia del cielo
He aquí que ahora toman forma: la piedra y la tumba y 
     el soldado
Los blancos velos de las mujeres y la larga
Procesión de los que murieron injustamente
 
Tiempos que hace mucho me dejasteis huérfano
y no hallé sostén en ninguna parte
 
Shshsh...pero nadie, nadie sabe. Ni siquiera el viento
Si es el viento el que enloquece cuando piensas. Te 
     vuelves confiable por ti mismo
Pues
          tus manos estaban acostumbradas a jardines 
          arbolados donde
El mar entra y se retira llenando todo de pequeñas flores 
Sopla el viento, sopla y se reduce el mundo. Sopla
Sopla y se acrecienta el otro mundo; la muerte el mar 
     glauco e interminable
La muerte el sol sin ocaso.