PALABRA DE JULIO
Los hombres tienen asignado un lugar Que es el mismo otorgado a los pájaros pero ¡Inmenso! Inmenso el jardín donde apenas se Parado de la (antes y de nuevo disfrazada me roza) Muerte, yo jugaba y todo me llegaba fácilmente hasta las palmas ¡Aquel hipocampo! ¡Y el estallido plafh de la burbuja! ¡El vaporcito de la zarzamora en la profunda corriente Del follaje! ¡y el mástil de proa lleno de banderas! Todo me vuelve ahora. Pero como ayer existí Y después vendrá la larga larga desconocida vida de los desconocidos Así. Sólo el expresarlo bellamente te consume; como el curso de agua Que une la distancia de un alma a otra alma Y te encuentras haciendo equilibrio de una a otra galaxia Mientras debajo de tus pies resuenan los abismos, y llegas o no Ah primeros impulsos apenas esbozados sobre mis sábanas. Ángeles femeninos Que desde lo alto me hacíais seña para que avanzara intrépidamente hacia todo Pues aunque cayera por la ventana, el mar Sería nuevamente mi caballo La enorme sandía donde habité alguna vez sin darme cuenta Y aquellas jóvenes sirvientas, suelto el cabello que Sabía desplegarse con la inteligencia del viento sobre las chimeneas Tal armonía del amarillo con el azul en verdad te desconcierta Y garabatos de pájaros que el viento trae por la ventana Mientras duermes y observas el futuro El sol sabe. Desciende dentro de ti para ver. Pues lo externo Es un espejo. La naturaleza habita dentro del cuerpo y desde allí se venga Igual que en una ferocidad sagrada como la de León o el Anacoreta Crece tu propia flor que llaman Pensamiento (Aunque, también reflexionando, llegué de nuevo allí Donde el nadar me conducía desde siempre) Los sabios tienen asignado un lugar Que es el mismo otorgado a los niños pero ¡Inmenso! Inmensa la muerte sin meses ni siglos No hay forma de llegar allí a la mayoría de edad, pues A los mismos cuartos a los mismos jardines de nuevo volverás Llevando la cigarra que es Zeus y que viaja de una A otra galaxia en sus veranos.