VIERNES SIEMPRE LLOVIENDO

Qué, más viejo que el tiempo brilló como veta de oro
En los resabios de tu mente para
Que lo Inclasificable e Inapresable se hagan ahora visibles
Y adquieran colores u olores sin edad
Se diría que tu vida comienza, así:
Sábado domingo lunes martes

Pero azul lo más conmovedor, miércoles jueves
Llega el ruido de animales que beben avanzando dentro
     del oro
Allí un Dios Micénico arroja
Un incendio de nívea belleza después que partieron los
     Héroes
Y llegan los vocablos inexorables
Sábado domingo lunes martes

Medusa de flora celestial y Tierra
Como un huso de flores en medio de las olas
Tiemblan de amor las voces musicales
Una o dos se pierden y el viento permanece inactivo
Antes de resonar en un horno púrpura
Sábado domingo lunes martes

Sin embargo los oráculos, miércoles jueves, obran con 
     plata de María y caracoles
En las noches en que se liberan los sentidos
Idénticas –crees– son las leyes del Universo
Aquí o allá la gran cabeza del Sacerdote y luego
La campana de la luna sobre la balaustrada
Ómicron alfa y épsilon de lo Eterno.