Lo que había

      Dicen que aquí no había nada, salvo las danzas de los antiguos que imitaban los pasos del avestruz para esquivar la trampa de la suerte mortal.

      Dicen que aquí no había caballos acoplados a las piernas del hombre ni al tranco tormentoso del viento; dicen que no había siquiera cráneos de vaca encendidos por dentro con la luz de las ánimas.

      Dicen que sólo las aves y la gente de la tierra cruzaban el cambiante corazón de la llanura. Dicen que el mal y los caballos y las vacas fosforescentes llegaron del mar con amos blancos, sagaces y feroces. Dicen que un día el mar crecerá y se llevará nuevamente todo lo que trajo, salvo las ánimas en pena que ahora son blancas también, pero han perdido ferocidad y astucia y no saben la danza de los antiguos y pertenecen al tiempo y a la muerte.