Fracaso
Ni truenos ni relámpagos, ni paredes amenazando grietas. Ningún cráter abre sus fauces acechando en un recodo del camino. El fracaso es un gusano que viene de muy lejos, un viejo dolor que se ha mezclado con la sangre. Semeja a la muerte y dista mucho de serlo. Falta librar una íntima batalla: de gusano a gusano.