Misión
Un gesto nace de un mecanismo oculto: si alguien guiña en la oscuridad rara vez es advertido, pero el mecanismo sigue obrando. Sin embargo la misión del gesto es ser captado en el momento justo, cuando se define como revelación de una complicidad codificada. No como cuando nos acosa el llanto a solas, y los surcos se confunden en la cara.