Misión

Un gesto nace de un mecanismo oculto:
si alguien guiña en la oscuridad
rara vez es advertido,
pero el mecanismo sigue obrando.

Sin embargo la misión del gesto
es ser captado en el momento justo,
cuando se define como revelación
de una complicidad codificada.

No como cuando nos acosa el llanto
a solas, y los surcos se confunden
       en la cara.