Carta

En la feria, cuando elegía alcauciles
(estaban algo oscuros), un muchacho
que no tenía más de trece años (lo vi 
correr, por La Cañada, hacia El Pocito),  
me arrancó la cartera (quedaron 
las tiras colgando). 


¿Tenía dinero, señora? 

Nadie preguntó por tu carta 
(yo la llevaba conmigo, 
                   tu última carta, 
doblada en cuatro). 

Era sólo un papel y ese muchacho 
lo habrá tirado al agua.