BORRACHERA
Pasa las noches en su refugio. (Cerca, muy cerca, el corazón del miedo). Desde allí gime, bestia ominosa, sin pudor, gime. Se duele de su espejo cruel, de su propia mirada, de su propio tiempo de muerte, de su propia miseria. La túrbida resaca llega en las mañanas, gris de grises de tan gris su cada día. Y el miedo, vino oscuro y denso, espera en el vacío donde reina la sombra.