SENTENCIA Pobre de aquél que desdeñe este regreso desde la sorna al dolor, desde la burla cruenta al propio escarnio, desde el espejo donde habita un duende anhelante aún, a la caricatura despiadada de las tres gracias.
SENTENCIA
Pobre de aquél que desdeñe este regreso desde la sorna al dolor, desde la burla cruenta al propio escarnio, desde el espejo donde habita un duende anhelante aún, a la caricatura despiadada de las tres gracias.